Soy nieto de un gudari republicano luchador por la libertad y democracia, que fué brutalmente torturado, encarcelado en diferentes campos de concentración (desde Madrid a Cantabria) y que sufrió, él y su compañera e hijos (mi abuela, madre y tio), como otros cientos de miles de vascos/as y millones de personas de los pueblos del estado, la feroz represión de la dictadura fascista de Franco. Mi abuelo vivio con miedo y murió sin poder ver reconocido su papel de luchador contra la bestia fascista, contra el golpe de estado militar que acabó con las pocas libertades conquistadas en los escasos años de vida de la república, contra la iglesia católica que dió apoyo ("bajo palio") al golpe de estado (y a las diferentes masacres perpetradas por los fascistas, a los 40 años de terror de la dictadura, imponiendo su repugnante moral y visión enferma de la sociedad a su "rebaño").
Soy un nieto de la rabia y de la impotencia, igual que demasiada gente. Casi 35 despues de la muerte del felón, todavía no hay justicia para todas las personas que defendieron con su vida y su libertad la democracia de 1936. Todo esto viene a colación del hartazgo que me supone ver día si y día también ...
...como la dictadura fascista de Franco sigue siendo intocable, ni la personas que formaron parte, ni sus bienes...
... como la derecha española y sus medios sigue reivindicando su figura sin ningún tipo de consecuencia penal, haciendo de la apología del golpe de estado y sus 40 años de terrorismo fascista una práctica habitual.
...como la cobardía del PSOE hace que cientos de miles de víctimas mueran sin ser reconocidas (en estos 35 años, muchos de ellos gobernados por el PSOE, no ha habido ningún tipo de apoyo serio a las víctimas del terrorismo franquista). La Ley de la Memoria Histórica, descafeinada y sin medios para que entre en vigor en condiciones es solamente otro ejemplo más.
...como dejar la gestión judicial de la memoria histórica en manos de un juez estrella, aplicador entusiasta de la Ley de Partidos Políticos, que ha hecho oidos sordos a denuncias de tortura en detenciones (y no solo de presuntos miembros de ETA) como Garzón hace que se retrocedan otros 20 años, eso si, él vuelve a aparecer en los prinicipales titulares de todos los medios.
Es por ello que iniciativas como Todos (...) los nombres_ me parecen una pequeña y necesaria gozada, un oasis de dignidad en este desierto de olvido. Sus objetivos son claros:
(…) Hacer de la memoria un factor de identidad social a partir del reconocimiento público de los errores del pasado y de la reafirmación de los valores y convicciones que deben sustentar una sociedad democrática.
(…) Colaborar en el reconocimiento público de todas aquellas personas que sufrieron la represión franquista, aportando en muchos casos información desconocida y haciéndola accesible desde un concepto de servicio público.
(…) Generar un proceso social de memoria frente a olvido, en particular el que afecta a las personas que, como consecuencia de la represión, deben ser objeto de reparación ética y reconocimiento público.
Los objetivos particulares que se persiguen con esta iniciativa son:
(…) La creación de una base de datos con toda la información disponible, organizada según la tipología represiva (desaparecidos, fusilados, exiliados, presos en cárceles o campos de concentración españoles, franceses, alemanes, argelinos, austriacos, etc.) y debidamente correlacionadas.
(…) El diseño y la creación de una página web (www.todoslosnombres.org) que permita realizar consultas de acuerdo con un protocolo de acceso que asegure un uso adecuado.
(…) La creación de las aplicaciones informáticas necesarias para, en un proceso interactivo, incrementar la información aportadas por instituciones y particulares.